El Papa convoca un nuevo Sínodo

fausto 13 Noviembre 2007 2

Biblia

 

La Iglesia Católica quiere volver a despertar el gusto por la Biblia. Se trata de la primera convocatoria de un nuevo sínodo por parte de Benedicto XVI para octubre de 2008.

Las palabras parecen complicadas, pero la realidad es mucho más sencilla. El título “Lineamenta de la 12ª asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos sobre la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia”, designa el documento preparatorio de cara a la próxima asamblea (de unos 200 obispos de todo el mundo) del Sínodo.

Será un encuentro para el estudio de la Biblia y su uso en la Iglesia Católica. Esta asamblea es la continuación de la última convocada en el año 2005 que entonces trató del lugar de la Eucaristía en la Iglesia.

Los nuevos Lineamenta insisten en la relación de estos dos elementos de la vida litúrgica: La Palabra de Dios y la Eucaristía.

La Iglesia pretende movilizar a todas las comunidades sobre la cuestión bíblica, su conocimiento, su lectura, pero especialmente sobre su auténtica interpretación.

Lo que de fondo está en juego es el aumento de las comunidades evangélicas de Asia, América Latina, África y Europa, que priorizan el acceso de todos los fieles a Dios a través de una interpretación demasiado personal, alejada de la doctrina oficial católica y de su Magisterio, de la Palabra de Dios. La Iglesia Católica teme el riesgo de los fundamentalismos crecientes de estas nuevas comunidades de corte cristiano, pero no sujetas a la autoridad de Roma.


De la misma manera, la Iglesia pretende defenderse de la amenaza de las nuevas sectas, tan en auge en algunos países, fuera y dentro de la misma Europa Cristiana.

No se puede olvidar que la proliferación de algunos libros recientes (como el Código Da Vinci u otros) que exponen en su trama literaria una pretendida manipulación de los textos bíblicos por parte del Vaticano, con la intención de sacar algún provecho de una verdad a medias, están haciendo mucho daño a la Iglesia.

Con este nuevo Sínodo, la Iglesia quiere impedir que el Cristianismo sea considerado como una religión exclusivamente del Libro, como ocurre cono el Islam. Para la Iglesia Católica, la Palabra de Dios se ha encarnado en una persona que es Jesucristo y con quien se puede mantener una relación interpersonal.

Finalmente, con el Sínodo de 2008, se descubre una invitación a redescubrir los textos del Antiguo Testamento, que también son compartidos por los judíos. Dos cuestiones se imponen en este asunto, si el diálogo con el judaísmo sigue siendo una cuestión preferente, y si la Biblia se manipula para fomentar actitudes antisemitas.

En el corazón de la Iglesia resalta una enorme preocupación por la indiferencia y el desapego de los cristianos a las Sagradas Escrituras.

¿Sabrá Roma escuchar las voces de las iglesias particulares y proponer con osadía un mejor camino de encuentro para vivir el cristianismo desde la siempre novedosa y liberadora propuesta del Evangelio? Ya lo veremos, porque muchas de las posturas morales de la Iglesia, que por desgracia se alejan de las enseñanzas de Jesús, están ahora en juego.

Fausto Antonio Ramírez