Poder absoluto en la Iglesia

Ya afirmaba Pablo VI, que el Papado es el mayor obstáculo en el diálogo ecuménico, y el propio Juan Pablo II pidió a los teólogos y jerarcas de otras confesiones cristianas que le ayudaran a encontrar otras formas de comprender y ejercitar la autoridad, en la Iglesia católica, por parte del Papa.Â
La historia reciente y no tan reciente de la Iglesia viene demostrando que el Papado se ha ido cargando de adherencias que quedan muy lejos de la intención de Jesús cuando le pasó a Pedro la primacÃa del grupo de los Doce.Â
La imagen actual del ejercicio del poder por parte del Papa está desfigurando de tal modo el rostro evangélico de la Iglesia, que ni a los de dentro ni a los de fuera satisface. Poco a poco, a través de los siglos, los papas se han ido convirtiendo en “monarcas” de poder absoluto, que a medida que han ido perdiendo autoridad moral, se han ido cargando de autoridad temporal, pasando de un primado de honor a uno de jurisdicción.Â
Hoy en dÃa deberÃamos pensar en una Iglesia que reconociese un mayor margen de actuación y de decisión a las Conferencias Episcopales y a los obispos de cada Iglesia particular.  ¿Qué pasarÃa si las Iglesias locales tuvieran un mayor margen de libertad en la elección de sus propios obispos, una vez consultada la comunidad de fieles que la componen?Â
El Papado es un servicio y no una manera de ejercer el poder. El principio de subsidiariedad deberÃa estar más presente en la Iglesia, dejando de lado el excesivo centralismo de Roma que impide la participación y opinión diversa del resto de los fieles. Â
Si la Iglesia la componen todos los bautizados, ¿por qué entonces, el Papa no comparte su autoridad con el resto de fieles, que igualmente poseen el EspÃritu Santo para discernir lo que es mejor para la Iglesia en cada momento de su historia? Si no se escucha la voz del EspÃritu, que habita en toda la Iglesia, se me ocurren varias razones:
1. Que en realidad nos han engañado y el EspÃritu no está en la Iglesia, sino sólo en el Papa.
2. Que el Papa tenga miedo de escuchar la verdadera voz del EspÃritu porque esté en contradicción con sus maneras personales de comprender a Dios, al hombre y al mundo.
3. Que el poder del Papa se ha alejado tanto de la idea de Jesús (como servicio humilde) que se haya instalado en las formas y maneras que la polÃtica tiene de comprenderlo y ejercerlo.
¿Dónde queda aquella expresión de Jesús a sus discÃpulos?: “Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros”.
Fausto Antonio RamÃrez
Tags: gobierno, Iglesia, Papa, poder

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