Red de Blogs
Navegas por la Red de Revistas Online más numerosa de Internet - ¿Qué otras temáticas te interesan?  



La voz de los sin voz




derechos

Cada día se hace más urgente, dentro de la Iglesia Católica el ejercicio de todos los derechos humanos, tanto para los hombres como para las mujeres. Si no es así en la misma Iglesia, ¿con qué autoridad podremos exigirlo en nuestra sociedad civil? 

Por esta razón, la Iglesia debería comenzar por promover entre sus miembros el respeto a las personas que se encuentran en situaciones familiares “canónicamente irregulares”:  

1. Los casados que por tantas razones abandonan su primer proyecto con un hombre o una mujer y quieren rehacerlo con otra persona. 

2. El ejercicio de la paternidad responsable en cuanto al control de la natalidad. 

3. Las personas que se aventuran en un proyecto de convivencia con una persona de su mismo sexo. 

Ya en tiempos de Jesús, su principal caballo de batalla había sido el enfrentamiento con los fariseos, porque él no se sometía a las leyes que consideraba iban contra el proyecto humanizador de Dios. 



Jesús jamás rechazó a nadie que habiendo acudido a él necesitando su ayuda, no se fuera con el corazón henchido de consuelo y esperanza. Por eso, la Iglesia sin perder de vista las actitudes y las maneras de Jesús debería aprender a utilizar un lenguaje mucho más respetuoso con los que verdaderamente sufren dentro y fuera de la Iglesia, y por las circunstancias de la vida no pueden vivir o adaptarse a las leyes y normas que la Iglesia les impone. 

De igual forma, la Iglesia debería repensar la visión que tiene de la sexualidad humana, inclinándose hacia expresiones más propias del amor, abierta al uso adecuado de la paternidad responsable, y respetando la autonomía entre ciencia y sociedad civil. 

La Iglesia debería dar de una vez el paso definitivo hacia la igualdad del hombre y de la mujer, sin ningún tipo de restricciones (y no me refiero a la cuestión de la ordenación sacerdotal), sino a la participación en los niveles organizativos en los que la propia mujer es un sostén fundamental para la realización de las acciones pastorales.

Fausto Antonio Ramírez


Comentarios Enviados

Déjanos tu comentario




Envíanos tu Comentario:

Tómate unos segundos y dinos que opinas del artículo, gracias.




Cerrar
Enviar por Correo